lunes, 17 de junio de 2013

Nadaya (00.06.05)

No sabes lo fuerte que eres hasta que la vida te pone a prueba. ¡Valora la vida!
(Campaña Valora La Vida, Fundación Carreras)

Son las once y media de este domingo dieciséis de junio cuando comienzo en esta ocasión a escribir el Blog. Una hora un tanto extraña para lo que suelo acostumbrar, pero he decidido aprovechar que en unos minutos comenzará el partido España-Uruguay de la Copa Confederaciones –Italia le acaba de ganar 2-1 a Méjico-, para adelantar el “trabajo” que tenía en principio programado para mañana. Trabajo entre comillas porque para mí ya sabéis que siempre es un placer –y a veces también un desahogo- el ir escribiendo mis cosas en este blog. Además, ahora me siento además muy tranquilo y relajado con Nadaya ya durmiendo como una princesa con su mamá. Eso sí, aunque seguro que el desarrollo del partido me mantendrá despierto, ahora mismo lo que me apetece es un poco de música ligera y agradable, como la que os propongo con uno de mis cantantes italianos favoritos, Luciano Ligabue.

El fin de semana la verdad que me ha venido muy bien para recargarme de energía positiva, que como algunos habías apuntado después de leer mi último post, parecía que andaba en reserva. Así que nada mejor que un poco de sol y estar con la familia para llenar el depósito. Y además este lleno sale gratis, no como el del coche, que cada vez que paso por la gasolinera el tipo tiene casi arrancarme el dinero de la mano… Los que me conocéis sabéis que siempre he sido lo que se conoce vulgarmente como gastizo y muy despreocupado con todo lo relacionado con mis ahorros. Siempre digo que a mí si me pilla un corralito de esos, conmigo no van a hacer negocio que digamos. Pero bromas aparte, la verdad es que ahora cuando veo el contador del surtidor cómo sube por un lado los litros y cómo sube con mucha mayor velocidad el importe correspondiente, es que casi me entran sudores fríos. Y es que no hace mucho que casi era al revés. Pero en fin, contra eso, los comunes mortales que somos, poco podemos hacer.

Pero no pensemos en estas menudencias y vayamos a lo realmente importante. Este fin de semana como digo ha sido realmente muy bueno en lo climatológico, lo que nos ha permitido disfrutar del aire libre por Quintes y de una fiesta familiar que teníamos el sábado en Villaviciosa. Concretamente la Primera Comunión de dos niños –un niño y una niña-, por parte de la familia de Mónica. La fiesta, como toda fiesta tiene que ser, fue por todo lo alto: espicha desde las tres de la tarde hasta que el cuerpo aguantara, o sea, comida, merienda y cena. Fue un día fantástico porque además, con aquello lleno de niños, la alegría está garantizada. Nadaya dio una vez más muestras de ser una niña que se gana a todo el que la ve con su sonrisita, y además de ser además muy buena. ¡Pedazo de siesta que se marcó de tres horas con todo el bullicio que ahí había! Así da gusto. Pues lo dicho, que fue sin duda un gran día y al final he de confesar que fui yo el que ondeó la bandera blanca de rendición a eso de las diez y media. Que si por Nadaya hubiera sido, allí nos habríamos quedado hasta bien entrada la madrugada.

A pesar del cansancio acumulado que supone para mí quedarme un día sin mi siesta, esta mañana me levanté igualmente pronto. El día lo merecía. Además, estando en Quintes, subes la persiana, abres la ventana y escuchas el sonido de la tranquilidad, el sonido de la naturaleza, y es que te apetece salir a comerte el mundo a bocados. En lugar de comerme el mundo lo que me zampé fue un buen desayuno para coger fuerzas mientras despertaban la peque y la no tan peque. Una vez ya todos en pie y preparados, nos fuimos a Playa España a inaugurar oficialmente la temporada de verano. Nos conformamos eso sí con dar una vuelta por ahí, quiero decir que no penséis que me puse a tomar el sol, que ya sabéis que no puedo. Pero sólo ver la playa, el romper de las olas con los surferos intentado domarlas, ya es suficiente para sentir el verano. Y luego por supuesto visita al chiringuito playero, el Ipanema, probablemente uno de los chiringuitos más bonitos de la costa cantábrica. Y es que al entrar parece como si te adentraras en un lugar más propio del Caribe, por la decoración y el ambiente. Hombre, luego oyes a los lugareños pegando sus habituales voces en esa reconocida lengua mariñana, y ya no es lo mismo,,, pero lejos de perder encanto, yo diría que incluso gana.

Dejando ya un lado lo pasado y centrándonos en el presente, deciros que para esta semana me toca volver al hospital el día veinte, que ahora mismo no sé ni de qué cae, de lo desconectado que estoy. En realidad ando un poco desconectado de todo, incluso de Internet. Por eso si a alguno os tardo en contestar más de lo habitual en mí, no penséis nada extraño, es que estoy intentando desengancharme de tanto facebook, whatsapp y correos electrónicos. En ocasiones nos centramos tanto en mantener los contactos de nuestras redes sociales que descuidamos las redes más fuertes, que son las que nos unen día a día con los nuestros. Yo intento no olvidarlo, aunque reconozco que a veces me cuesta un montón no estar con dichoso aparatito de marras, que si el iPhone, que si el iPad, que si el iPod,,,. Diría que nos estamos volviendo un poco i-nhumanos en ese sentido. Donde esté un abrazo real que se quite cualquier icono,,, aunque por supuesto lo uno no quita lo otro. Que bien que me gusta –iba a escribir me presta- recibir besos y abrazos aunque sean virtuales.

Y a todo esto el partido acaba de empezar, pero bueno, como voy lanzado, ahí sigo escribiendo. Como os decía el jueves veinte –ahora sé qué día es porque lo he visto- tengo sesión de Rituximab, además de tener que ponerme no sé qué vacuna. Lo del Rituximab, que como sabéis es cada dos meses, he perdido el número de sesiones que llevo. En principio creo que lo tendré que seguir poniendo al menos lo que queda de año, porque son dos años de tratamiento y juraría que llevo uno, pero vamos, no me hagáis mucho caso.

Para cerrar este post, quisiera volver a hablaros de una campaña que hace tiempo os comenté y en la que os anuncio que participaré activamente. Se trata de la campaña Valora La Vida. Este año, desde la Fundación Josep Carreras se han marcado el reto de conseguir 10.000€ mediante mensajes SMS para poner en marcha una línea de investigación científica que dé nuevas posibilidades a los pacientes con enfermedades hematológicas. Para ofrecerles más oportunidades una de las líneas de investigación del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras está íntegramente dedicada a las complicaciones o efectos secundarios asociados al tratamiento, como la quimioterapia o los trasplantes de médula ósea. Para ayudar en esta campaña únicamente es necesario enviar un SMS con el texto VALORALAVIDA al 28027. El servicio está disponible para clientes de Movistar, Orange y Vodafone España y el coste, de 1.2€ va íntegramente a la causa. Si quieres conocer cómo va avanzando este reto y difundirlo podéis hacerlo a través de la web creada para ello www.valoralavida.org

En mi caso estaré con otros compañeros el próximo sábado, creo que entre las 11 y las 13 horas en la Plaza Mayor repartiendo información y haciendo campaña para esta iniciativa. Ya en el próximo post os incluiré la foto que entregaré a las personas, un poco al estilo de esta que hoy os he puesto en el blog. Puedo deciros que esta semana que he recibido el material de la Fundación Carreras, al ver la foto que había seleccionado de cuando estaba en aislamiento, casi ni me conocía. Es bueno recordar de dónde venimos para apreciar más dónde estamos, y con quién estamos.


Bueno, ahora os dejo, que ya van diez minutos del partido y no apenas he mirado cómo están jugando. Probablemente vea la primera parte y luego para la cama. Un fuerte abrazo, ahora que ya es lunes… “y mañana más”.

jueves, 13 de junio de 2013

Nadaya (00.06.02)

Cuando algo te dé pereza, no lo dudes: ¡hazlo ya!


(Schino)

https://www.youtube.com/watch?v=PC9tgxm9BMM

Son las diez menos cuarto de este jueves trece de junio cuando comienzo a escribir el Blog. Tal y como habían anunciado las previsiones meteorológicas, después de haber disfrutado ayer de un día radiante de sol, hoy han vuelto las lluvias, y aunque a estas horas todavía no se nota en exceso, las temperaturas también irán bajando progresivamente a medida que transcurra la jornada. En fin, que por lo menos ya podemos decir que tuvimos un día de sol… que estando a las alturas del mes de junio que estamos no es decir mucho la verdad.

Esta semana por lo demás está transcurriendo bastante tranquila aunque llevo ya unas cuantas semanas donde me noto un tanto bajo de fuerzas, como con desgana. No sé si precisamente será este tiempo tan “plof” que hace, que no es que invite a hacer grandes planes. Sin embargo, tampoco quiero que esta continua sensación de pereza y desgana me vaya como quien dice comiendo la tostada, porque cuanto menos haces, menos quieres hacer.

Lo cierto es estas últimas semanas no es que esté durmiendo muy bien y seguramente eso influirá. Y no será por número de horas, pero ya se sabe que como en tantas cosas, la cantidad no tiene nada que ver con la calidad. Por las noches me despierto prácticamente cada hora y media o dos horas, con lo que no consigo tener lo que se dice un sueño reparador. Al contrario, a veces me levanto casi más cansado de como me acosté.

Al final, es probable que lo que esté ahora sufriendo sea una especie de síndrome postraumático, en el sentido de que estando estable en lo que se refiere a mi enfermedad, cualquier mínima sensación que noto, inmediatamente la asocio casi inconscientemente con ella. Por ejemplo esta noche sudé bastante y ya sin quererlo lo relacioné con las habituales sudoraciones profusas que padecía en tiempos, cuando probablemente la verdadera razón es que esta noche hizo más calor del habitual y que encima yo soy de los que pone en la cama toneladas de mantas. O si de repente me duele un costado, pienso que es el bazo o el hígado según el lado donde me duela.

Y es que por mucho que queramos, el miedo está ahí siempre presente. Unos lo controlan mejor y otros lo llevamos como podemos, aunque de cara a la galería pueda parecer que lo llevamos genial. Hablando el otro día con mi “entrenadora mental”, ella me decía que aunque resulte paradójico, resulta más sencillo superar un trauma como puede ser el salvarse de un accidente aéreo, o pongamos incluso de un tsunami, que el de sobrevivir a un cáncer. Porque en los primeros casos, con no coger un avión o no acercarte a menos de doscientos kilómetros de la costa, sin duda te sentirás tranquilo y protegido. No es ciertamente la mejor manera de afrontar un trauma, pero al final vives feliz por así decirlo, que es lo importante. Pero cuando la raíz o el origen de tu trauma ha estado en ti, y por tanto puede seguir o podría volver en cualquier momento, ¿cómo escapar de ese enemigo invisible? Como digo a veces resulta difícil. Tan difícil como normal sentir ese miedo, que lo que no puede en ningún modo es llegar a hacer con nosotros lo que quiera. Tenemos que rebelarnos contra él.

Por ello yo intento, aunque no siempre lo consiga, aferrarme a los pensamientos positivos y escapar de los negativos nada más que estos aparecen por mi cabeza. Es por esto también que a veces puedo pasar de momentos de euforia a momentos de depresión en apenas un abrir y cerrar de ojos. Esto además curiosamente hace que me enfade aún más conmigo mismo por no ser capaz de controlarlo. A mí, que siempre me ha gustado tenerlo todo bajo control…

Pero como digo uno tiene que adaptarse a todo. De lo contrario, vivir en una continua pelea con todo y con todos no te conduce a nada bueno. El apoyo de las personas que te quieren es fundamental en ese sentido. A veces, una simple llamada de un amigo o un correo te produce mayor beneficio que cualquier pastilla que puedas tomar. Y por supuesto, el poder contemplar cada día a mi pequeña Nadaya… que esta semana ha cumplido seis meses. En nada la tengo corriendo por casa. De momento la tengo bastante “controlada”. Ya veremos lo que me dura.

Como quien no quiere la cosa nos hemos plantado a las puertas de un nuevo fin de semana. A ver si el tiempo acompaña, y si no, habrá que tomarlo como venga, eso sí, como siempre, con la mejor sonrisa posible. Para los futboleros nos viene la Confederation Cup, que es un pequeño consuelo ahora que se nos ha acabado la Liga. Eso sí que es un trauma para algunos, entre los que me incluyo. Un fuerte abrazo a todos… “y mañana más”.

sábado, 8 de junio de 2013

Nadaya (00.05.27)

¿Qué sería de nosotros sin amigos de verdad con quien compartir nuestro camino?


(Schino)

http://www.youtube.com/watch?v=MPAAfupdpjg

Son once menos cuarto de este sábado ocho de junio, que de momento, ha vuelto a amanecer lluvioso cuando comienzo a escribir el Blog. Después de un inicio de semana prometedor en cuanto al tiempo se refiere, llevamos de nuevo dos días –con este tres- que nos ha devuelto a la realidad. En fin, aun así, habrá que disfrutar igualmente de este fin de semana, que siento ser aguafiestas, pero para los que trabajáis, cuando os queráis dar cuenta volverá a ser lunes y entonces será ya tarde para llorar un fin de semana perdido sin hacer nada. ¡Así que manos a la obra! Para empezar, y para que luego no me acusen de ñoño a la hora de escoger mis enlaces musicales, aquí os dejo hoy uno para empezar este sábado con las pilas cargadas. Que a mí cuando me salía la vena discotequera, aunque os resulte difícil creerlo, no había quien me parara… Ahora, si lo intentara, creo que las agujetas podrían salirme hasta debajo de las muelas.

Hablando de muelas ayer tuve la revisión bucodental, que básicamente consistió en una limpieza. ¡Puf!, ¡qué poco echaba de menos lo de ir al dentista! Pero uno, como es como es, y a pesar de que la dentista me dijo antes de empezar que levantara la mano si sentía dolor, yo ni me inmuté a pesar de que hubiera querido tener la mano levantada todo el tiempo. Eso sí, los lagrimones que me caían por ambas mejillas creo que eran suficientemente esclarecedores sin falta de levantar la manita.

Y como más vale tarde que nunca, quiero felicitar hoy aunque sea con retraso a mi querido primo Roberto ya que ayer fue su Santo. Yo si ya llevo mal lo de acordarme de las fechas de los cumpleaños, os podéis imaginar cómo llevo lo de los santos. Por recordar si no me lo dice mi madre ni me acordaba que un cinco de junio, allá por 1980, hice mi Primera Comunión. Pero eso, volviendo a lo que os decía, que ayer fue San Roberto, así que muchísimas felicidades a él, y por supuesto al resto de Robertos que puedan leer este blog.

El jueves como os había anunciado tuvo lugar la inauguración oficial de Astheha, la asociación de la que ya os he hablado en varias ocasiones. Lo cierto es que la respuesta fue increíble y el salón se nos quedó pequeño para todas las personas que allí se presentaron. Según los responsables del hotel había más de ciento veinte. Según mis cálculos serían unas mil. Fuentes policiales hablaban de poco más de una docena… Ya sabéis cómo va esto de las cifras. Bromas aparte, en serio os puedo decir que nos vimos desbordados por la cantidad de gente que acudió: facultativos y personal sanitario, enfermos, familiares, amigos…

Creo que durante las charlas que se desarrollaron quedó más que claro que Asturias puede sentirse orgullosa de disponer de una de las unidades especializadas en trasplantes de médula más punteras a nivel nacional, con profesionales que bebieron de las mejores fuentes posibles, nada menos que las de los pioneros del trasplante de médula a nivel mundial. ¡Y eso lo tenemos aquí!


Estoy seguro que a la vista de algunos casos ofrecidos como ejemplos, algunas de las personas que allí se personaron y que están a las puertas de un trasplante habrán salido cargadas de optimismo, porque no es para menos. En la Unidad desde su creación podemos decir que se han obrado auténticos milagros. Espero que algún día también mi caso pueda aparecer como el de uno más de esos que tras años de lucha recibieron las dos palabras mágicas: remisión completa.


No quiero dejar de enviar un beso enorme para una persona que trabaja en la Unidad y que esta semana ha recibido un golpe de esos que para la mayoría sería casi imposible de superar. Sabe que cuenta con el apoyo y el cariño de todos los que formamos parte de esa gran familia creada entorno a la Unidad del HUCA. Y en esa gran familia ella está sin duda a la cabeza y seguirá estándolo porque fuerza y entereza le sobran para dar y tomar, a pesar de lo duro que pueda estar siendo para ella pasar por este momento.

Y nada más por hoy. Espero que disfrutéis de este fin de semana. La semana que viene todavía la tengo libre de visitas al hospital, ya que hasta el día veinte no tendré que volver. No sé si me acordaré por dónde se llega… Os dejo con un pequeño poema con el que se cerró el acto presentación de Astheha. En mi caso va dedicado a todas las personas que llevan acompañando durante este largo caminar, en especial a mi Mónica. Un fuerte abrazo a todos, buen fin de semana… “y mañana más”.



Sin duda tú ya lo sabrás

Que esta sonrisa que cada día ves,

Resulta a veces más dolorosa,

Que las espinas que encuentran mis pies,

En su lento pero infatigable caminar

hacia una meta coronada por rosas.



Por más que yo lo quisiera evitar

Mis miedos son los tuyos también

Y a pesar de ello con tu fuerza,

Consigues procurarme tanto bien,

Que mi mente no deja nunca de soñar,

Un futuro donde no haya lugar a la tristeza

 


Que si la tristeza se cuela en mi corazón

Es más fuerte la alegría que siento por vivir

Y aún más fuerte la que me espera,

Por cada día que al despertar en ti,

Atisbe la esperanza de ese rayo de sol,

Que entre las nubes mi alma besa.


Así que si hay algo que puedes jurar,

Es que ninguna enfermedad podrá derrotar,

Este amor que si entre sequía ya florece,

No necesita de lágrimas para regar,

Y que esta sonrisa que cada día ves,

Aunque a veces dolorosa, nunca te faltará.

martes, 28 de mayo de 2013

Nadaya (00.05.17)


No importa lo alta que sea una montaña: sin duda existirá una cima que poder coronar

Son las diez en punto de la mañana de este lluvioso –una vez más- martes veintiocho de mayo cuando comienzo a escribir el Blog. Aprovecho que Nadaya aún no se ha despertado, aunque en cualquier momento lo hará, por lo que seguramente este post sea escrito como quien dice “por capítulos”. Hoy me acompaña la música de una jovencita italiana de apenas diecisiete años y que fue ganadora de un concurso de jóvenes talentos y que ahora ha sacado su primer single inédito ya que hasta el momento se había dedicado a versionar canciones tan conocidas como My Heart Will Go On, The Power Of Love, Don’t Cry For Me Argentina, The Winner Takes It All o Unchained Melody, por citar algunas. En mi opinión estamos ante la nueva Laura Pausini y si no, al tiempo.

Por lo demás estos días están transcurriendo con la tranquilidad de saber que nada menos que hasta el día veinte del próximo mes no tendré que pasar por la Unidad. ¡Casi nada! Lógicamente esto es el mejor indicio de que las cosas están yendo bien. Si me hubieran dicho esto hace unos meses ni me lo hubiera creído. Bueno, en realidad tendré que volver por el hospital un poco antes, pero porque me han citado para la revisión bucondental el día siete, nada que ver “con lo mío”. Mis plaquetas como os dije en el último post ya están cerca de la normalidad y esto hace posible que me puedan meter mano sin muchas contemplaciones a la boca y hacerme la correspondiente limpieza bucal sin miedo a los posibles sangrados.

Desgraciadamente la suerte de la que ahora mismo estoy disfrutando no es igual para todos. Esta semana recibí la triste confirmación de algo que me temía desde hace tiempo. Y es que la historia no es nueva para mí: notas de repente la ausencia de una persona con la que coincidías muy a menudo por la Unidad, y que las últimas veces que habías visto no la habías encontrado muy bien. Te quedas preocupado pero luego no te atreves a preguntar cuando de repente ya no la ves nunca. Hasta que te llega la noticia: no lo ha superado. Y fue hace unos meses y no te enteraste siquiera. Y te quedas de piedra, sin palabras. Y te vuelven a la cabeza esas mismas preguntas que un soldado se hace en plena batalla cuando ve caer a un compañero: ¿por qué él? Porque al final esto no es más que una maldita batalla en la que estamos metidos y en la que luchamos sin saber si algún día encontraremos la paz.  

Pero a pesar del dolor, en esta tragedia emerge la enorme entereza y solidaridad de quien más la sufrido en sus carnes: la persona que hasta el último momento acompañó al enfermo. Sobrecoge y es de admiración el que ahora se ofrezca en primera persona a dar apoyo psicológico a aquel que pudiera necesitarlo y que pudiera estar pasando por lo que ella pasó. Lo ha hecho a través de una carta a nuestra asociación, Astheha, y en la que además recalca la conducta absolutamente encomiable de todo el personal de la Unidad de Trasplante durante esos duros momentos hasta el desenlace final.

Lo cierto es que como podéis imaginar este tipo de noticias me dejan bastante tocado, pero por duro que sea, al final tienes que intentar abstraerte y seguir adelante, seguir luchando en la batalla. En mi caso ya os he dicho en alguna ocasión que muchas veces sacas fuerzas de donde no las hay porque no quieres ni imaginarte lo que supondría para quienes te rodean el que un día pudieras ser tú quien les faltara. Es una sensación extraña pero que te hace no arrojar nunca la toalla. Como os digo, tras unos días en los que a veces te produce mayor dolor el intentar mostrar una sonrisa que llorar, no queda otra que mirar por la ventana, ver que de nuevo luce el sol, y sonreír. La vida es demasiado hermosa para renunciar a ella, aunque a veces, por desgracia, eso no esté de nuestra mano. Un fuerte abrazo… “y mañana más”.

jueves, 23 de mayo de 2013

Nadaya (00.05.12)


La sonrisa es el recurso gratuito que produce mayor riqueza interna en quien la ofrece y mayor felicidad en quien la recibe
Son las cuatro y media de la tarde de este jueves veintitrés de mayo cuando doy comienzo al Blog. Como de costumbre a estas horas y durante estas dos últimas semanas, después de una breve siesta, me entretengo viendo el desarrollo de la etapa del Giro D’Italia que hoy ofrece una más que entretenida cronoescalada, donde entre los favoritos está mi preferido: Lo Squalo dello Stretto, Francesco Nibali, quien debe ese apodo –El Tiburón del Estrecho- a su procedencia siciliana.

Esta mañana he estado como sabéis por el hospital y todo ha ido a la perfección. Para comenzar tenía la analítica cuyos resultados no han podido ser más prometedores: mi nivel de plaquetas se encuentra al máximo desde mi inicio con la enfermedad, en concreto ando por las ciento veintinco mil, casi, casi el mínimo para una persona sana. Sí dan ya el mínimo tanto las defensas como la hemoglobina. De hecho las defensas están en un valor por encima de la media, pero bueno, eso es algo que también es debido a las inyecciones de filgrastrimque viendo la analítica, vamos a espaciar un poco más. Las pondré cada seis días en lugar de cada cinco como lo estaba haciendo hasta ahora.

Después de la analítica me fui a hacer otra placa de tórax que sigue mostrando mejoría en el nódulo derecho que se veía en mi pulmón derecho y que me habían diagnosticado como neumonía. Sea lo que sea, como digo, sigue mejorando, o lo que es lo mismo, disminuyendo de tamaño.
Al acabar en Rayos me fui a Silicosis para que me realizaran la aspirometría para la que también tenía cita. Por los resultados se desprende que si bien he perdido un poco de capacidad pulmonar debido a los continuos tratamientos y sobre todo a las sesiones de radioterapia sobre uno de mis pulmones, en general, podemos decir que tengo todavía una buena capacidad pulmonar.

Tras la aspirometría me fui a poner un par de vacunas que hoy me tocaban. Creo que fueron la de la polio y la del tétanos que ya había puesto la primera inyección hace seis meses. Más o menos estoy prácticamente siguiendo el mismo calendario vacunal que Nadaya, a quien para el mes que viene ya le tocarán las correspondientes a los seis meses.

Y tras las vacunas pude por fin irme a desayunar, que con el estómago vacío uno no puede ir a ningún lado. Tras éste me fui ya a la consulta donde me confirmaron todos los resultados que os he comentado. Allí además me volvieron a comentar los buenos resultados de la biopsia de médula, que unidos a todos los demás, parecen evidenciar que la enfermedad está controlada.
Como veis la mañana fue de lo más completa, pero con todo, a las once y media estaba ya en casa donde Nadaya me estaba esperando con su sonrisa mañanera. La verdad es que estos días los estoy ya llevando mejor con ella después de unos primeros días un tanto superado. La ayuda de mis padres y de mis suegros por supuesto tienen mucho que ver, pero supongo que poco a poco yo también me voy adaptando a la nueva situación.

Recordaros para acabar que es este sábado –no el pasado-, desde las once de la mañana, cuando se celebrará en San Lorenzo la Segunda Jornada Solidaria de Surf que organiza la Fundación Galbán, por lo que os invito a que os déis un paseo por allí y participéis del evento. A ver si tenemos suerte con el tiempo y podemos disfrutar por fin de un fin de semana soleado, que por estos lares, ya ni nos acordamos de qué es eso. Un fuerte abrazo… “y mañana más”.

domingo, 19 de mayo de 2013

Nadaya (00.05.08)

Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
(Refranero popular)

http://www.youtube.com/watch?v=ScCGUObZ4CI

Son las seis en punto de la tarde de este domingo diecinueve de mayo cuando comienzo a escribir el Blog mientras por la tele comienza el pseudoderby que enfrenta al Oviedo con el filial del Sporting. Aunque el partido no tenga prácticamente interés en lo clasificatorio, siempre tiene lógicamente su morbo, así que a ver qué tal se da. Mucho más entretenida fue esta mañana la carrera de MotoGP con la sensacional victoria de Pedrosa –lástima de la caída de Rossi- y el final de etapa que hemos vivido en el Giro D’Italia con la llegada al Galibier, puerto francés, entre una copiosa nevada.

Hoy tengo que reconocer que llevo un día un poco tonto, cansado. Seguramente el haber pasado ayer una noche de insomnio en la que no pude dormir ni un minuto hasta las cinco de la mañana tenga mucho que ver. Hacía mucho tiempo que no pasaba una noche así casi en blanco, pero la culpa fue mía por empeñarme en intentar dormir sin tomar la pastilla que todas las noches tomo para conciliar el sueño. Digamos que quise probarme y me salió rana el experimento. Parece increíble la dependencia que se puede generar de una simple pastilla. Al final como digo eran las cinco pasadas cuando me quedé dormido y eso sí, luego ya del tirón, aguanté hasta las diez y media que desperté. Así que supongo que es lógico que hoy esté un tanto torcido, por decirlo así. Me fastidia especialmente por Nadaya, con la que estúpidamente por mi parte cuando estoy así pierdo la paciencia si la pobre reclama más mi atención. Darme cuenta de esta idiotez hace que todavía pierda más la paciencia, pero en este caso conmigo mismo. Tanto tiempo con esta historia mía y a veces parece que soy primerizo también en esto y que soy incapaz de controlar estos cambios absurdos de humor.

En fin, que igual también parte de la culpa de insomnio fue por tragarme enterito el Festival de Eurovisión, que salvo honrosas excepciones, lo que pudo verse es como para hacer perder el sueño al más dormilón. Decir que para nada me pareció la canción ganadora la mejor, pero sobre Eurovisión poco más se puede añadir de lo que se repite año tras año: las alianzas y contubernios entre países limítrofes, especialmente entre los países del este, nórdicos y los procedentes de las extintas Yugoslavia y URSS, hacen casi imposible que la victoria se salga de esas latitudes. Y aunque no discuto que la pasión pudiera cegarme, creo que el séptimo puesto de Italia se quedó corto para los méritos de un Marco Mengoni, que sin ningún número al estilo del Circo del Sol ni bailarinas con la falda remangada, él solito, se bastó y sobró para con su voz y su presencia enfundada en un impecable traje –un Salvatore Ferragamo en concreto- llenara todo el escenario. Cierto es que no era una canción eurovisiva, pero como digo, para haber quedado entre las cinco primeras seguro que sí. En cuanto a España era algo previsible. La canción era mala y la interpretación no la mejoró. Parece mentira que una artista con tantas tablas como se le suponen a Raquel de Rosario, estuviera como un flan durante buena parte de su actuación. Pero con todo, ni mucho menos fue como para quedar en la penúltima posición.

Y pasando ya a otros campos, comentaros que el viernes en la prueba de EcoCardio todo fue bien y que según parece tanto mi corazón como las principales arterias y venas de éste, están en buena forma. Así que ya no tengo excusa para de una vez por todas enfundarme el chándal e intentar dar unas primeras carreras. Pero claro, con este tiempo… Y es que lo de este fin de semana está volviendo a ser de nota. De ahí la cita de hoy de este post y el enlace musical. No sé yo si hasta el cuarenta de mayo andaremos con la calefacción encendida dentro de casa y con el paraguas fuera, pero a este paso no sería raro.

Para esta próxima semana como os había anticipado el jueves veintitrés tendré aspirometría, vacuna y la habitual consulta en la Unidad de Trasplante con la analítica de rigor. Es probable que también me hagan una placa para ver cómo va lo de la presunta neumonía.

Y nada más por este domingo. Espero que la semana que viene pueda deciros que por fin el sol vuelve a brillar y que las temperaturas son como para dejar de una vez en el fondo del armario la ropa de abrigo. Un fuerte abrazo… “y mañana más”.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Nadaya (00.05.04)

Sueño un mundo único, tan único como mis sueños

(Schino)

http://www.youtube.com/watch?v=unRjK82bDLw

Son las nueve y media de este lluvioso martes quince de mayo -¿martes?, que no, ¡que es ya miércoles!- cuando comienzo a escribir el Blog. Me acompaña en lo musical Marco Mengoni, quien por si no lo sabéis, será el representante de Italia en el próximo Festival de Eurovisión que se celebrará este sábado con la canción que os propongo en el enlace inicial. Yo, que sin querer pecar de futurólogo ni de saber más que nadie como el entrañable José Luis Ulibarri, pienso que con esta canción Italia hará un buen papel, no descartando que pueda acabar entre las cinco primeras. Luego ya veremos, que ya sabemos cómo funciona Eurovisión. En cuanto a la canción española, realmente pienso que se podía haber escogido algo mejor. Mi pronóstico en este caso es que difícilmente acabe entre las diez primeras.

Pero dejando a un lado Eurovisión y centrándonos en el presente, lo primero que me viene a la cabeza es el tiempo tan asqueroso –lo siento pero no hay otra palabra para definirlo- que estamos otra vez teniendo por estos lares. Ahora mismo acaba de caer un buen chaparrón y la previsión para esta semana sería más propia de un mes de invierno que de las fechas en las que estamos. ¿Quién puede llevar bien el que en pleno mes de mayo se anuncie la enésima borrasca con bajada de temperaturas que en algunos casos podrían traer hasta nuevas nevadas por debajo de los mil quinientos o mil metros? De locos…

Con un tiempo así es normal que lo que más apetezca es quedarse en casa bien calentito, que tampoco hay que forzar porque lo único que puedes conseguir es pillar un buen resfriado. En estos momentos mis defensas tampoco es que estén mal, pero prefiero en ese sentido pecar de conservador. Y más teniendo en cuenta de que Nadaya, si bien está muchísimo mejor de su catarrillo, todavía no está del todo recuperada. Así que nada, estos días tocará pasarlos en casa viendo la tele –hay que sacarle partido a la parabólica- y escribiendo cualquier cosa que se me venga a la cabeza.

Por otra parte, al final esta semana no voy a librar de tener que pasar por el HUCA puesto que me han llamado para darme cita para este viernes para el ecocardiograma que tengo que hacer para ver qué tal está todo en lo concerniente a mi corazón y principales arterias y venas, que después de tantos tratamientos de vez en cuando hay que echarle un ojo para ver que todo está como tiene que estar. No creo que en ese sentido vaya a haber ningún problema.

Luego, para la próxima semana, sí que el jueves veintitrés, si la memoria no me traiciona, me tocará pasar por la Unidad de Trasplante. Además ese día tendré también que realizar una aspirometría y pasarme por Medicina Preventiva a ponerme la vacuna que me había quedado sin poner el último día que fui al hospital.

No querría dejar pasar por otro lado la oportunidad de anunciaros que este sábado en la Playa de San Lorenzo se desarrollará la II Jornada de Surf Solidario a beneficio de la Asociación Galbán (Asociación de Familias con Niños con Cáncer). A ver si tenemos suerte y el tiempo nos da una tregua para que pueda congregarse allí el mayor número de personas. Os invito a los que tengáis la oportunidad, os acerquéis ese día por El Muro a eso de las once de la mañana como indica el cartel que anuncia el evento y que os dejo como imagen para este post.

Finalmente recordaros que Astheha, la Asociación de Trasplantados Hematopoyéticos y Enfermos Hematológicos de Asturias de la que formo parte, está ya funcionando por lo que todos aquellos que queráis participar o apoyar podéis hacerlo cuando lo estiméis oportuno. O simplemente visitarnos a través de nuestra web www.astheha.es donde iréis encontrando información puntual sobre nuestras próximas actividades. Esto me recuerda una tarea que tengo pendiente: crear una cuenta facebook para la Asociación. Ya se sabe de que ahora, si no estás en facebook, sencillamente no existes… ¡Qué tiempos! Para los cuarentones como yo todavía se nos hace un poco raro todo esto de las redes sociales. Es curioso que casi lo lleven mejor nuestros padres…

Y nada más por hoy. Deciros que sigo encontrándome mejor cada día que pasa y que espero que esta tendencia sea lo más larga posible. Por supuesto que todavía de vez en cuando tengo “mis días”, pero afortunadamente cada vez son menos. El tiempo a veces parece que pasa extraordinariamente lento cuando uno se encuentra mal, pero al final todo pasa. Parece que ahí fuera alguien me estuviera escuchando porque justo ahora que escribo esto veo a través de mi ventana cómo un rayo de sol se ha colado entre las oscuras nubes que pueblan el cielo. Con todos los rayos de sol que durante estos años me habéis ido mandando para darme fuerza, hoy quiero que enviar los míos a una persona muy especial y que lo está pasando mal en estos momentos. ¡Ya sabes que van por ti! Un beso enorme y en nada estás de vuelta en casa. Seguro.

Un fuerte abrazo… “y mañana más”.